Mas del 90% de los adolescentes no duermen lo suficiente.

Un estudio aplicado a 753 estudiantes demostró que los adolescentes que deben madrugar al colegio no tienen el mismo rendimiento escolar que tendrían si sus clases empezaran al atardecer. Riesgos como obesidad y depresión también se vinculan con la falta de sueño.

Entre ocho y diez son las horas recomendadas para el sueño de un adolescente. El problema es que las jornadas escolares de la mañana y el horario interno de los jóvenes, conocido como cronotipo, no están coordinados. Teniendo en cuenta esa realidad, científicos estudiaron los hábitos y rendimientos de 753 estudiantes argentinos. ¿El resultado? El 93,5 % de ellos no llegaba ni siquiera a descar siete horas, una carencia vinculada con bajas en el rendimiento cognitivo, riesgos de obesidad y depresiónEntre ocho y diez son las horas recomendadas para el sueño de un adolescente. El problema es que las jornadas escolares de la mañana y el horario interno de los jóvenes, conocido como cronotipo, no están coordinados. Teniendo en cuenta esa realidad, científicos estudiaron los hábitos y rendimientos de 753 estudiantes argentinos. ¿El resultado? El 93,5 % de ellos no llegaba ni siquiera a descar siete horas, una carencia vinculada con bajas en el rendimiento cognitivo, riesgos de obesidad y depresión.

 

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